Geórgicas

” Tengo frío junto a los manantiales. He subido hasta cansar mi corazón.
Hay yerba negra en las laderas y azucenas cárdenas entre sombras,
pero, ¿qué hago yo delante del abismo?
Bajo las águilas silenciosas, la inmensidad carece de significado.
Un bosque se abre en la memoria y el olor a resina es útil al corazón.
Vi las esferas del sudor y los insectos en la dulzura;
luego, el crepúsculo en sus ojos;
después, el cardo hirviendo ante el centeno y la fatiga de los
pájaros perseguidos por la luz. “
Libro del frío
Antonio Gamoneda
Mayo 3, 2008 en 1:25 pm
Bellísimo poema, que sobresalta el corazón mientras uno lo lee “in ascenso”, de cara hacia el abismo y puede aspirar, la “yerba negra en las laderas y azucenas cárdenas”, el vuelo de las águilas y finalmente “la fatiga de los pájaros perseguidos por la luz”. Congratulaciones por el blog y gracias por compartir a Gamoneda.
Mayo 5, 2008 en 3:44 pm
Gracias. Muy amable.